“La preocupación del diabético se fundamenta en el acceso a consultas y el riesgo a contagiarse de COVID-19”, dice experta

Pin It

La nutricionista clínica Kennia de Salazar explica los retos que está enfrentando la persona con diabetes este año y formas de superarlo

No hay discusión sobre los retos vividos este año. Y para los pacientes que tienen una enfermedad crónica de base las dificultades que han tenido que sortear para mantener estable su condición son muchas.

Para el paciente diabético los obstáculos fueron desde como mantener su alimentación de acuerdo a sus necesidades hasta el temor que les ha causado saber que están dentro del grupo de población vulnerable. Ahora, está época festiva es otro reto a vencer no solo para la persona con diabetes, sino también para su familia.

La nutricionista clínica y colaboradora de la Asociación Salvadoreña de Diabetes (Asadi), Kennia de Salazar, explica y analiza lo que han enfrentado las personas con diabetes a causa de la pandemia y cómo pueden vivir está época de festejos.

“Este año la preocupación más grande de los profesionales que trabajamos con personas con diabetes ha sido la falta de acceso a sus controles porque el mantener la periodicidad de sus controles es lo que hace que se mantengan atentos a sus niveles de glucosa”, explica la nutricionista.

Se estima que un el país un 10% de la población adulta mayor de 20 años padece diabetes tipo 2 ; y la tendencia es al alza; la cual es una enfermedad crónica sin cura, sin embargo puede controlarse y prevenirse.

De ahí que “la primera preocupación es que el paciente haya perdido la continuidad de su tratamiento, lo cual incluye que este tomando decisiones sobre su nutrición diferente a la que su cuerpo necesita”, advierte Salazar.

El estado emocional en las personas influye en su calidad de sueño y su motivación al auto cuidado. Una de las situaciones frecuentes que los pacientes han expuesto, durante estos meses, a la nutricionista es: “Ninguno quiere cocinar (en la familia), no nos ponemos de acuerdo, así que pedimos comida a la señora que vende en el pasaje”.

Al respecto De Salazar explica: “ya en ese momento hubo una alteración para el paciente. Este cambio de donde estamos recibiendo la alimentación es un cambio que todavía no hemos terminado de ver el impacto”.

Emociones y comida

La comida está atada a los recuerdos y nuestras emociones, y en esta época festiva muchas familias tienen recetas tradicionales que serán servidas en la mesa

“El acto de alimentaron es donde se combina nuestras creencias, pensamientos, sentimientos, familias tradiciones (…) La combinación de todo eso es lo que me hace escoger un alimento o bebida relacionado a mi estado emocional, creencias, pensamientos”, expone la especialista.

Por ello, el estado emocional del paciente diabético puede tener un impacto en su salud en general.

“Al recibir el diagnóstico de diabetes, los pacientes dicen que lo primero que les preocupó es que les fueran a quitar la comida; eso nos hace saber que uno de los retos que tiene la diabetes, pese a ser en si misma una enfermedad compleja, es que se debe modificar la alimentación”, añade la nutricionista.

El paciente tiende a desarrollar mucho temor para hablar de emociones y comida porque algunas veces ha sido tratado paternalista “pero los adultos no queremos ser tratados de forma paternalistas, es decir que nos digan usted no se cuida, usted no hace caso … entonces el paciente empiezan a sentirse culpables de la evolución de la enfermedad”, expone De Salazar.

El estado emocional tiene un impacto en que tanto puede relajarse, divertirse dormir y tener disposición a la actividad física la persona, lo cual es importante en el control de la diabetes.

La diabetes Mellitus es la sexta causa de muerte en la red hospitalaria. En 2019 al menos 570 pacientes fallecieron por esa causa, según datos del Ministerio de Salud.

Fuente: elsalvador.com

Pin It

Quien está en línea

Hay 351 invitados y ningún miembro en línea

Twitter

vivecondibetes

Facebook

vivecondibetes

La glucosa a la baja, tan peligrosa como a la alta