Sí, la alteración de la flora intestinal puede influir en tu peso

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En las últimas décadas se ha producido una disbiosis, es decir, una pérdida de la biodiversidad de nuestro intestino; por lo que, en nuestra flora intestinal tenemos menos bacterias que hace unos años o estas, a su vez, están cambiando. ¿Cómo afecta esto? Pues según las últimas investigaciones esta disbiosis intestinal está relacionada con enfermedades como la obesidad, diabetes mellitus, y otras patologías de tipo inmunológico.

En el caso de la alteración en la microbiota asociada con la obesidad, enfermedad que unida al sobrepeso afecta en España a más de la mitad de la población, podría ser responsable de que las personas generen hasta 150 calorías de más en su dieta diaria, lo que daría respuesta a la pregunta de por qué unas personas engordan más que otras si comen lo mismo.

Así lo han asegurado los expertos de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), como el doctor Manel Puig, presidente de la SEEN; el doctor Francisco José Tinahones, presidente del Comité local del Congreso de la SEEN; y el doctor Antonio Picó, presidente del Comité del programa científico del Congreso SEEN, durante el 58 Congreso Nacional de la SEEN.

Según el doctor Tinahones, “una de las teorías es que estamos ganando bacterias que tienen mucha capacidad de digestión y que son las que hacen que rentabilicemos más los alimentos. Otra hipótesis tiene que ver con el hecho de que las bacterias que estamos perdiendo son aquellas que estimulan al sistema nervioso para que se produzca una pérdida de apetito tras la ingesta de alimentos”.

Pero, ¿por qué se está produciendo esta alternación de la flora intestinal? Según este experto, “existen muchas variables, pero la razón fundamental es el uso abusivo de antibióticos y la asepsia de los niños tras el nacimiento. Las bacterias se van incorporando a nuestro organismo desde que nacemos y, aunque la asepsia que rodea a los niños ha reducido la mortalidad por infecciones intestinales, también ha contribuido a que no se incorporen al organismo determinadas bacterias fundamentales”.

Asimismo, en su opinión, otras causas de esta disbiosis se relacionan con el incremento de las características de urbanidad, con la reducción de los miembros de las familias (por lo que menos personas entre sí comparten bacterias), o con el aumento de las cesáreas o el descenso de la lactancia que provoca que no se incorporen al niño bacterias beneficiosas de la madre.

Fuente: consalud.es

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