La Comisión de Salud de la Cámara de Diputados desechó en bloque cinco iniciativas, cuatro de ellas que planteaban reformas a la Ley General de Salud, con la finalidad de fortalecer los criterios del etiquetado en alimentos y bebidas. Los proyectos planteaban hacer más fácil su lectura para los consumidores, en particular para identificar los productos que contienen elevados niveles de azúcar, grasas y/o sal.
En conferencia de prensa la Alianza por la Salud Alimentaria y la organización Contrapeso denunciaron que en la decisión de los legisladores influyó la Secretaría de Salud con argumentos como que ya existen regulaciones en materia de etiquetado de alimentos y bebidas.
Algunas de las iniciativas proponían fortalecer la regulación sobre la publicidad dirigida a la infancia y una más proponía crear una ley general para prevenir y atender el sobrepeso y la obesidad.
El dictamen de la Comisión de Salud rechazó el proyecto tomando en cuenta las opiniones de la SSa y el Conejo de Salubridad General. Consideró que el proyecto de ley “resultaría discriminatorio respecto de otros padecimientos de igual importancia”.
Las agrupaciones civiles en voz de Alejandro Calvillo y Luis Manuel Encarnación denunciaron que nuevamente, con la presión de la industria, se privilegiaron los intereses comerciales por encima de la salud de la población.
Fuente: La Jornada / Ángeles Cruz



