
Varios estudios y ensayos clínicos con nuevos fármacos han confirmado que la progresión de la enfermedad renal diabética puede reducirse, así como que su tratamiento no solo frena la progresión de esta patología, sino también mejora los diagnósticos de los problemas renales y cardiovasculares, según han expuesto nefrólogos de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) pertenecientes al Grupo Español de Estudio de la Nefropatía Diabética (GEENDIAB), que han celebrado su XXIX Reunión en Madrid.






