
Los adultos diagnosticados con insomnio tienen un 16% más de posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2 a partir del noveno año, en comparación con aquellos que no lo presentan, según los datos extraídos de un reciente estudio llevado a cabo en Taiwán que concluye que el riesgo de padecer la enfermedad aumenta con la duración del estado de vigilia.





