El consumo de agua contaminada con arsénico es un riesgo para la salud de las personas, en particular de aquellas que viven en la zona norte del país, pues incrementa la posibilidad de padecer obesidad y diabetes tipo 2.
A priori, el término “prediabetes” suena confuso, no tan preciso y hasta poco afortunado si consideramos que cualquier situación únicamente es “pre” si va seguida de la aparición de la condición a la que precede. Sin embargo, en este caso su presencia no sólo predispone a la aparición futura de diabetes, sino que se asocia a un mayor riesgo de sufrir otra serie de enfermedades, como las cardiovasculares.
La diabetes es la gran amenaza que enfrentan las sociedades y se clasifica en dos grupos: tipo 1 y tipo 2, con grandes similitudes, pero cuyo tratamiento es variable, debido a las características de cada uno, dice la educadora en diabetes, Elizabeth Luna.
Mientras algunas madres siguen defendiéndose de ser increpadas por dar el pecho a sus bebés en público, la ciencia sigue dispuesta a demostrar la infinita relación de beneficios que la leche materna tiene sobre los pequeños.



