
Un nuevo estudio ha demostrado que no tener un horario regular para acostarse y despertarse y dormir cada noche de manera diferente puede suponer un mayor riesgo de padecer deterinados trastornos metabólicos, entre los que destaca la diabetes. De hecho, por cada hora de variabilidad entre el momento de acostarse y el tiempo de dormir, una persona puede tener hasta un 27 % más de probabilidades de experimentar una anomalía metabólica.





