Hace mucho que los médicos saben que las mujeres embarazadas que son obesas o tienen diabetes son más propensas a tener bebés anómalamente grandes. Ahora, un nuevo estudio sugiere que ese crecimiento fetal rápido sucede pronto durante el embarazo.
Los hijos de padres "gorditos" tienen hasta 50 por ciento más probabilidades de heredar esa condición, alertaron especialistas.
El páncreas es un órgano situado en el abdomen donde se encuentra un grupo de células, llamadas beta, que desempeñan un papel esencial en el control de los niveles de glucosa en sangre.
Los adultos serían más propensos a tener colesterol elevado si sus madres tuvieron el mismo problema antes del parto, según sugiere un equipo de Estados Unidos.


